Lo que más hemos perdido


Dr. Miguel Palacios Frugone y sus nietos

Dr. Miguel Palacios Frugone y sus nietos

 Lo que más hemos perdido…

Observemos sin apasionamiento nuestra realidad.

Hay impuestos para todo.

Nos asfixiamos por no tener dinero para pagar todo lo que nos quieren cobrar.

Las prohibiciones para ejercer libremente nuestras acciones; están en todas partes.

Se nos imponen nuevas leyes para controlarnos.

Cada día es más difícil vivir a plenitud el goce de nuestra libertad.

Bajo el pretexto de que todo era malo; nos quieren subyugar.

Nuestras acciones son intervenidas por la burocracia.

Todo se resume a crear leyes para someternos.

Sacaron el nombre de Dios de la Constitución.

Se avergonzaron de que seamos un país creyente del Creador.

Nos han quitado muchas cosas; pero lo que más nos han sustraído es el pleno derecho de vivir en libertad.

No se puede depositar el dinero bien ganado en un banco; peor tener la posibilidad de utilizarlo para viajar fuera del país.

Ahora pagamos impuestos por lo que depositamos y pagamos impuestos por lo que utilizamos.

El despilfarro lo estamos pagando quienes nada tuvimos que ver con el festín que han hecho de los recursos del estado.

Hay controles para todo.

No podemos expresar libremente nuestro pensamiento.

Hay entidades que controlan todo lo que digamos.

El supremo veredicto de una institución censuradora, es lo que convierte en bueno o malo aquello que digamos.

No podemos defender nuestros derechos en los organismos que deben protegernos.

La institucionalidad burocrática es parte de la concentración de poderes y obedece a las mismas órdenes.

Hay organismos creados para impedir nuestro derecho a la libre expresión.

Los gremios han sido aniquilados; la libertad de asociación está abolida.

Nuestros derechos se vulneran cada día.

Vergonzosamente hemos aprendido a callar.

Ya resulta un cinismo inaudito que le pretendan echar la culpa de todo a quiénes antes nos gobernaron.

Quienes recibieron doscientos setenta mil millones de dólares, nos han llevado a la crisis y camino a la quiebra en que estamos.

¿Que hemos ganado?

Todo es un espejismo resultante de la repetitiva promoción de un mercadeo bien planificado.

La cruda realidad es que estamos peor que antes y con menos libertad.

La libertad es el patrimonio más valioso de los ciudadanos.

El buen vivir existe cuando ejercemos el pleno derecho de escoger como queremos disfrutar nuestra libertad.

Hemos perdido muchas cosas; pero lo que más hemos perdido ha sido nuestra libertad…

Agradecimiento a mis amigos y mis enemigos


Agradecimiento a mis amigos y mis enemigos

Hace pocos días fue mi cumpleaños.

Recibí congratulaciones inmerecidas; en número desproporcionado.

En total por todos los medios en los que me comunico, se sumaron casi 76.000 comentarios de felicitación o muestras de cariño.

Estas múltiples demostraciones de afecto solo evidencian la generosa bondad de todos quienes se dieron un poco de su tiempo para pensar en mí durante ese día y escribirme.

Para una persona como yo, que le da suprema importancia al amor, estas manifestaciones de amistad pública, constituyen la razón más necesaria para proseguir en mi empeño más importante, que es el de tratar de ser mejor persona cada día.

Siempre digo que cuando era más joven para mí era importante ser importante.

Ahora para mí es mucho más importante ser bueno.

Soy un hombre firmemente convencido de que somos conscientes del vivir para aprender, amar y compartir.

Otros tendrán sus propias razones para entender la justificación de su presencia aquí en la tierra.

No pretendo decirle a nadie como debe vivir su vida; simplemente expreso por escrito cómo yo vivo la mía.

Sus pruebas de amistad son un tesoro invalorable en estos tiempos de crisis moral en que vivimos.

En instantes donde el odio, revanchismo y la división son los sentimientos que definen a los actuales anti valores de nuestra sociedad, el recibir tantas y tan variadas muestras de afecto, realmente constituyen una prueba de que todavía hay esperanza para vivir en paz, en un estado de derecho y unidos con todos los que vivimos en la patria.

Quiero aprovechar la oportunidad para que por este medio, también pueda agradecerle a mis enemigos.

Que haya gente que sufra tanto por lo que escribo, hace más valioso el aquilatar que mis letras movilizan emociones tan intensas y perversas.

A los que no me quieren les quiero decir que son muy importantes para mí.

Sus rencores evidencian el desasosiego tormentoso en el que se cunde su espíritu.

Padecer emociones tan dañinas e intestinas que les corroe el alma, solo les evidencia el sentimiento de envidia del que está inundado su corazón.

Rezaré por ellos para que no tengan rencor.

Si no logro cambiarlos, les suplico que cada vez que vean un escrito mío, no me lean para evitarse otro mal rato.

Por estas razones es que le debo agradecer a cada uno de ustedes por lo que hicieron.

Las expresiones que vertieron sobre mí, generaron un espacio inmedible de gratitud en mi corazón.

Por eso gracias a mis amigos y también gracias a mis enemigos,

Algunas explicaciones deducibles


mp

Dr. Miguel Palacios Frugone

Vivimos la falsa percepción de una realidad que se basa en nuestra auto otorgada convicción de inmortalidad.

Tenemos la ilusoria convicción de sentirnos infinitos.

Creemos que un hecho tan inevitable como la muerte, solo es una circunstancia que le afecta a los demás y no a nosotros.

Si pensamos con sentido común; un principio tan universal como la muerte, solo puede ser de positivo beneficio para todos.

La misma nos evidencia el cese de la vida entre los vivos y la terminación de un ciclo en la materia.

Lo cierto es que la vida y la muerte son principios eternos que están presentes desde todos los tiempos.

La vida y la muerte son cambios de estado en nuestro funcionamiento de energía.

Todo lo que se encuentra en el universo en forma animada o inanimada, está compuesto en su esencia por los mismos cuatro elementos básicos.

Todo lo creado es una mezcla de carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno.

A través de los descubrimientos que se han efectuado a través de la historia, se han roto mitos que han sido creídos cómo inamovibles por la ignorancia del hombre.

Antes se afirmaba que descendíamos del mono.

Con el descubrimiento del genoma, ahora sabemos que solo tenemos el 17 % de componentes comunes en la cadena cíclica con los monos.

Ahora se sabe que el genoma humano comparado con el de la mosca, es casi idéntico y compatible en el 93% de su totalidad.

Así las cosas; podríamos decir que somos más parientes de las moscas que de los monos.

Aquí entra en el juego de nuestro sistema comprensivo para tratar de entender la maravillosa creación del universo, un componente primordial: El átomo.

Todas las cosas están compuestas por átomos.

Lo único especial de cada uno de los átomos que te componen; es que te componen.

Lo que es diferente para cada uno y nos da nuestra individualidad dentro del infinito universo, radica en la disposición personal de sus elementos básicos en la cadena del ADN.

Los átomos están en todas partes; lo forman todo.

Mira a tú alrededor.

Todos son átomos.

No solo están en los objetos sólidos como las paredes, las mesas y los muebles, sino también en el aire que hay entre ellos.

Son tantos y tan numerosos, que están dentro de todo lo existente en cantidades que resultan verdaderamente inconcebibles de conceptualizar para nuestra limitada capacidad de simbolización.

La disposición operativa funcional de los átomos está constituida por la molécula.

Una molécula es simplemente el conjunto de dos o más átomos, trabajando juntos en una disposición estable.

Los átomos son altamente duraderos.

Cada uno de los que tú tienes, ha pasado por ser parte de varias estrellas y ha sido un componente activo de millones de organismos que existieron antes que ti, en el camino que ha recorrido hasta llegar a ser lo tú ahora eres.

Nos reciclamos con tal vigor cuando morimos, que un número muy significativo de nuestros átomos (más de mil billones de cada uno de nosotros) probablemente le pertenecieron alguna vez a Buda, Alejandro el grande etc.

Conceptualizados químicamente de esta manera; todos somos reencarnaciones, efímeras.

Cuando nos venga la muerte, nuestros átomos se separarán de nosotros para irse a buscar nuevos destinos en otros lugares, como ser parte de una hoja o ser el componente activo de otro ser humano diferente.

En la actualidad se ha demostrado con el descubrimiento del acelerador de protones, la existencia de lo que se ha denominado la partícula de dios.

Este descubrimiento nos demuestra que todo lo existente viene de lo inexistente.

El todo proviene de la nada.

La antimateria crea la materia.

Antes de que exista todo; había la nada.

Lo que ahora existe, vino de la nada.

Otra cosa que cambia con estos descubrimientos, es la conceptualización del tiempo.

Se ha probado que el mismo nunca existió y solo es un invento humano para ordenar a la experiencia.

¿Cómo entender que lo creado viene de lo no creado?

¿Cómo comprender que la materia proviene de la antimateria?

Trataré de explicárselos con un ejemplo sencillo.

Supongamos que estoy parado con una pala en medio del desierto.

Por donde quiera que mire solo existe arena; todo está desolado, no se encuentra nada.

Frente a mí no hay nada; lo único que existe es la nada que se ve en todas partes.

Supongamos que se me ocurra crear un montículo de quince metros de altura.

En la realidad ese montículo no existe y solo es una idea que se da en mi mente.

Una vez que me decido; cojo la pala que tengo en mi mano y comienzo a cavar; entonces suceden dos cosas.

La primera es que comienza a acumularse la arena donde antes no existía.

La segunda es que se comienza a hacer un hueco donde antes solo había arena.

Entonces saco y saco tierra y más tierra, hasta acumular tanta tierra que después de varias horas de hacer lo mismo, termino teniendo frente a mí a un montículo de arena que mide quince metros.

El montículo nació de la nada que ocupaba el mismo espacio donde ahora está el hueco vacío.

Este mismo esquema conceptual nos sirve para entender el principio básico de la creación de la materia por la antimateria, con el descubrimiento de la partícula de dios.

Estos conceptos que escribo no tienen un significado religioso, ni están llamados a negar o afirmar la existencia de la idea con la que uno quiera imaginarse a su Dios.

Cuando acabé de hacer el montículo de quince metros, fui yo el que decidió crearlo donde antes no existía.

Sea como sea o de la manera que se quiera comprenderlo, estamos compuestos por átomos que son parte inagotable de una energía de un universo en constante evolución.

Por eso podemos suponer con bastante claridad, que existíamos aún desde antes de existir…

rotario

 

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